Las inundaciones en Santa Marta, particularmente las relacionadas con el desbordamiento del río Manzanares, son el resultado de una combinación de factores políticos y sociales que intensifican el impacto de la crisis climática en la región
El “guion que se repite cada año”, donde el número de perdidas y daños continúan aumentando cada año. Estos problemas estructurales, el incumplimiento del ordenamiento territorial, se suma la deforestación y la crisis climática.
la Alcaldía Distrital confirmó que, tras el paso del frente frío, 410 familias resultaron damnificadas en la ciudad. Además, 20 viviendas quedaron totalmente destruidas y 87 fueron declaradas no habitables.
A continuación, detallamos los factores identificados en el trabajo periodístico de investigación del pódcast Después del daño: “Neris y el río”, publicado hace cuatro años.
Los factores políticos y de gobernanza
El Incumplimiento del ordenamiento territorial. Aunque la ciudad cuenta con reglamentaciones de ordenamiento, estas no se cumplen adecuadamente, lo que permite que se realicen edificaciones (casas de varios pisos, talleres, lavaderos) directamente en las márgenes y riberas del río sin que las autoridades intervengan,.
Falta de implementación de leyes. Existe una necesidad crítica de hacer cumplir la legislación vigente en cuanto al uso del suelo y el ordenamiento del territorio, algo que históricamente no se ha hecho de manera efectiva.
El enfoque en la respuesta ante emergencias. La gestión gubernamental actual parece centrarse más en la atención inmediata de desastres (entrega de ayudas, limpieza de rondas hídricas, administración de maquinaria) que en atacar las causas raíz de la vulnerabilidad ante la crisis climática.
La eterna carencia de servicios básicos. La falta de planeación ha resultado en barrios sin acceso a alcantarillado, lo que lleva a los habitantes a conectar tuberías de desechos directamente al cauce del río, agravando su deterioro,.
Los factores sociales que se evidencia en la ciudad
El crecimiento desmedido por desplazamientos y migración. Santa Marta ha experimentado un crecimiento acelerado en las últimas dos décadas debido a dos flujos poblacionales principales: personas desplazadas por el conflicto armado interno y la migración proveniente de Venezuela.
La pobreza extrema y falta de trabajo. La ciudad de los 500 años es una de las capitales con mayor incidencia de pobreza monetaria en Colombia.
Muchas familias viven en zonas de alto riesgo porque no tienen recursos económicos para mudarse a lugares más seguros; en 2021, la pobreza extrema alcanzó el 18.5% en la ciudad.
El asentamientos informales e invasiones. Muchos de los barrios afectados, como el Simón Bolívar, surgieron como asentamientos informales o invasiones de terrenos baldíos a partir de la década de 1980, motivados por la falta de vivienda y planes de desarrollo urbano.
La carencia de educación ambiental que se mantenga en el tiempo. Existe una carencia de educación ambiental entre la población, lo que contribuye a problemas como el arrojo de basuras a los cuerpos de agua, empeorando las inundaciones cuando llegan las lluvias intensas,.
La alta vulnerabilidad de grupos históricamente excluido. Las consecuencias de estas inundaciones recaen de manera desproporcionada en los sectores más débiles, incluyendo comunidades indígenas, afrocolombianas, adultos mayores y mujeres.
Crédito de foto Alcaldía Distrital de Santa Marta | “Todos los derechos reservados” – ‘Aquí contamos pequeñas historias, grandes realidades”.
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